Puebla de la Sierra, lo más remoto de Madrid

El pueblo más aislado de la Comunidad de Madrid es una montonera de casas de piedra roja encantadoras, encajonadas en un valle idílico que es casa de buitres leonados, de robles centenarios y de un puñado de “locos” que viven ajenos al ajetreo de la capital (nadie diría que está solo a 100 km) y que parecen asumir sin problemas eso de quedarse aislados cada dos por tres en invierno. Aunque quedan muy pocos, el turismo rural, las segundas residencias y la búsqueda de nuevos estilos de vida han contenido el abandono de la Puebla. Ahora seguramente sea su propio aislamiento el que deberá salvarla.

Iglesia de la Purísima Concepción, Puebla de la Sierra
Iglesia de la Purísima Concepción, Puebla de la Sierra
  • Es un lugar ideal para descubrir tradiciones rurales de Madrid, antiguos oficios, productos locales… No estaría de más probar su miel o sus judiones. Pero aquí sobre todo se disfruta de la naturaleza, y es que al fin y al cabo, la Puebla de la Sierra presume de ser Reserva de la Biosfera.

    En el pueblo

    La iglesia de la Purísima Concepción es todo un coloso para un pueblo tan remoto. Tiene tres naves y data de las épocas doradas de Puebla, principios del siglo XVIII. Aunque quedó maltrecha después de la guerra, sobrevivió (a diferencia del ayuntamiento) y se restauró. Hoy es la mejor postal del pueblo, con un campanario-balcón de madera al que dan ganas de subir.

    La ermita de Nuestra Señora de la Soledad es otro templo de piedra, este más pequeño y coqueto, aún más antiguo que la iglesia (siglo XVI). Excepto en las fiestas de septiembre, es el hogar de la figura de la patrona de La Puebla, la Virgen de los Dolores, y hoy también sirve de ermita del cementerio. Está en el extremo sur del pueblo, en dirección a Robledillo, y junto a ella podemos encontrar uno de los hitos más antiguos de la historia del pueblo, una fuente árabe.

    Pero no todo es historia en la Puebla. El Valle de los Sueños es un itinerario escultórico al aire libre con obras de artistas contemporáneos de distintos países. Una silla gigante de 5 metros de altura es la más fotografiada. Desde el ayuntamiento proponen una ruta que sirve de excusa para conocer los alrededores del pueblo. Aquí os podéis descargar el folleto de la ruta.

    Los que estén interesados en los oficios tradicionales, pueden conocer la vieja fragua del pueblo, que ahora se utiliza para talleres y que pueden abrirla bajo demanda. También se puede ver un antiguo lavadero en la parte norte del pueblo.

    En los alrededores

    Hacia el sur, el río de la Puebla marca la pauta en este valle escarpado y encajado entre dos sierras: mucha agua cristalina, rápidos y remansos, vegetación frondosa… El agua ha excavado un pequeño cañón que va en paralelo a la M-130 y que hace que el viaje hasta Robledillo merezca mucho la pena. Además del paisaje, esta es una zona de cría de buitres y es fácil verlos desde alguno de los miradores que hay en la carretera.

    Antes, a solo a 1 km del pueblo en dirección a Robledillo, está El Molino de Abajo, una curiosa construcción de dos plantas con un sistema de depósito de agua, que se construyó en el siglo XVIII y funcionó hasta los años 50, y que hoy se ha rehabilitado. El molino se encuentra en el área recreativa del La Tejera-Parque de los Avellanos, un merendero ideal para ir a pasar el día en familia, con mesas, bancos y barbacoas fijas.

    Hacia el norte el paisaje es de montaña, más complicado, aunque también encantador, con mucho pino. El puerto de La Puebla es un mirador natural fantástico al valle del Lozoya y al de La Puebla. El techo de la zona es el pico de la Tornera (1.835 m) es el cielo de la zona, ya oficialmente en Guadalajara y la sierra de Ayllón.

    Por todo el valle se pueden ver “tinados” en ruinas, antiguas casillas en las que los pastores se protegían de las inclemencias de la montaña.

    Excursiones, senderismo y actividades

    Para conocer la zona sur, la del cañón del río Puebla, lo mejor es hacer un circuito a pie por la senda del Cerro Larda. Suma unos 9 km con pendientes considerables; sale desde la misma plaza del pueblo que suma casi 9 km y está indicado con flechas rojas.

    Otra opción más sencilla pero también muy interesante es la ruta de los Robles Centenarios, esta vez al norte del pueblo.

    Los que quieran descubrir más paseos por los alrededores del pueblo pueden consultar en este enlace del ayuntamiento o este folleto de la Comunidad. Por su parte, el centro de educación ambiental El Molino de Arriba es una referencia para los que quieran profundizar un poco más en la zona o preparar un viaje de grupo.

    • Habitantes: 108 (en 1768 tenía 313, y en 1991 bajó hasta los 48)
    • Altitud: 1.161 m
    • Gentilicio: puebleros
    • Nombre: hasta 1950 se llamó Puebla de la Mujer Muerta
    • Es posible que tenga origen árabe (allá por el siglo XII)
    • A pesar de su aislamiento, consiguió el título de Villa en 1490
    • En el siglo XVIII alcanzó su máxima población
    • Tradicionalmente agrícola y ganadera
    • La Guerra Civil causó grandes destrozos

     

    Dónde comer o dormir

    El bar-restaurante de La Posada, en la plaza, abre todos los días y tiene menús de día, fin de semana y especiales. Es un sitio sencillo donde probar productos de la zona como el cordero, la ternera o los judiones. También hay un bar justo a la espalda del edificio de La Posada, aunque con aperturas más erráticas. Para dormir también se puede reservar en La Posada, y además hay otras tres casas rurales: Entremojos, Madreterra y El Yayo.

    ¿Cuándo ir?

    Es un destino más bien de verano, por lo fresco, aunque en otoño y primavera está radiante. En invierno también tiene muchísimo encanto, pero puede ser un poco difícil llegar, especialmente si se decide venir a través de Robledillo. Las máquinas quitanieves pasan principalmente por el acceso entre La Puebla y Montejo, e incluso por este lado se pueden tener dificultades.

    Las fiestas patronales son las de la Virgen de los Dolores, el segundo fin de semana de septiembre, con una procesión, subasta de varas y baile. También merece la pena acercarse el día de la Botarga (Carnaval): hay vaquilla y un curioso personaje que “anima” la fiesta. Por San Marcos y San Isidro se suelen dar a probar especialidades locales.

  • En bici

    La Puebla de la Sierra es el destino perfecto para una ruta en bici: remoto, tranquilo, con premio… Además es muy fácil de integrarlo en un circuito con otros pueblos o puertos, para no volver por donde has venido.

    Está justo a pie del puerto al que da nombre. La carretera atraviesa el pueblo en un tramo empedrado, así que no hay que desviarse para disfrutar de la Puebla. Para los que vengan desde Robledillo de la Jara, quizá no sea el mejor lugar parar hacer una parada que nos enfríe justo antes de la subida, pero igual merece la pena; los que vengan de bajada desde Montejo, Prádena o La Hiruela, no tienen excusa.

    En coche

    Lo más rápido

    A unos 110 km de Madrid, lo más rápido es tomar la A1 hasta la salida 76 (nada más pasar Buitrago del Lozoya), para coger la M-137 en dirección a Gandullas. Después de atravesar Gandullas se llega a Prádena del Rincón, y ahí hay que girar a la derecha para tomar la M-130, subir el puerto de la Puebla y bajar hasta Puebla de la Sierra. En Prádena, también podríamos continuar hacia Montejo de la Sierra y desde allí subir el puerto; sumarías solo 3 km a la ruta y conocerías otro pueblo encantador.

    Lo más corto

    Hay una alternativa 10 km más corta pero 20 minutos más lenta, tomando la salida 60 de la A1 en dirección El Berrueco. Después hay que recorrer unos 20 km por la M-127 (pasaremos por Mangirón y Cervera), y justo en la entrada al pueblo de Robledillo de la Jara, girar a la derecha por la M-130 en dirección a Puebla de la Sierra. Nos quedarán otros 20 km, pero esta vez por una carretera de montaña estrecha, curveada y lenta. Por este camino, además de hacer menos kilómetros, evitamos subir el puerto de la Puebla, pero aún así el tramo de Robledillo a Puebla hace que esta opción sea más lenta.

    Cuál elegir

    La opción de Robledillo quizá es algo más ‘salvaje’, pero ambas opciones son bonitas y te permiten parar en otros pueblos interesantes. Nuestra recomendación, como siempre, es ir por un lado y volver por el otro.

    En transporte público

    Autobús 912 desde Buitrago de Lozoya a través de Montejo de la Sierra.

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